EL DIBUJO. LA HERRAMIENTA MÁS PODEROSA DE LA MEMORIA

Actualizado: may 5

El dibujo es una de las actividades más comunes durante los primeros años de vida. Las ceras blandas, los rotuladores o las témperas suelen ser un habitual cuando hay niñ@s alrededor. En esa etapa, el dibujo es valorado como herramienta para el desarrollo de la capacidad expresiva o la habilidad motriz, y por supuesto, como simple y eficaz sistema de entretenimiento para que las familias puedan disfrutar de un respiro en la ardua tarea de la crianza. No obstante, con el paso de los años, el dibujo pasa a otra dimensión. Pronto deja de tener peso social en detrimento del desarrollo de otras áreas como las matemáticas y tan sólo aquell@s afortunad@s que poseen aptitudes innatas para ello continúan desarrollando esta actividad en su tiempo libre. El dibujo ha quedado relegado a un plano secundario en la enseñanza.


Fragmento de la película Retrato de una Mujer en Llamas,

en la que una de las protagonistas debe dibujar mediante el uso de la retentiva



Sin embargo, investigadores de la Universidad de Waterloo han llegado a la conclusión de que es el método conocido más eficaz para la retención de la memoria. Frente a otros sistemas ampliamente utilizados en el aprendizaje, como son las clases magistrales, el seguimiento de conferencias o la visualización de imágenes, en los que el oyente se limita a escuchar pasivamente, el dibujo es un método activo, y es precisamente este factor el que resulta determinante. Para describir una idea mediante un dibujo es necesario haberlo codificado previamente en nuestra mente, haberle dado un sentido, asimilar el concepto para luego hacerlo propio y finalmente traducirlo en una ilustración. Es una combinación de procesos mentales que se interrelacionan y dan forma a la idea recibida (Memoria visual+ memoria kinestésica + memoria semántica). Es precisamente esta múltiple intervención/fusión de capacidades lo que aumenta la asimilación de conceptos. Un recuerdo está más arraigado en nuestra mente cuanta más información tenemos de él. Algo así como recordar la imagen de un campo de flores y rememorar además su olor. La suma de factores hace que el valor del recuerdo se potencie. La Universidad de Waterloo, Canadá, llevó a cabo una serie de experimentos con personas de diferentes rangos de edad en las que los testados tuvieron que retener un conjunto de palabras mediante diferentes técnicas de memoria. Según las investigaciones de Melissa Meade, doctora en neurociencia cognitiva, se ha podido comprobar cómo los alumnos testados recordaron el 22% términos que habían escrito, frente a un 45% de los términos que habían dibujado. Estos experimentos aportaron resultados especialmente sorprendentes en personas de edad avanzada, ya que la diferencia en la comparativa entre sistemas como la escritura o la escucha frente al dibujo, fue aún mayor que en el caso de los jóvenes. Este dato se explica por lo siguiente:


Es sabido que con la edad la capacidad para retener información se reduce. Esto es debido al deterioro de las estructuras cerebrales como el hipocampo y los lóbulos frontales. Sin embargo, las áreas de procesamiento visuoespacial, que son las encargadas de la representación de las imágenes, se conservan prácticamente intactas con el paso de los años fue aún mayor que en el caso de los jóvenes. Este punto convierte al dibujo en una interesante herramienta, ya no sólo en el aprendizaje general, a cualquier edad, si no como utilísimo recurso terapéutico en el tratamiento de enfermedades como la demencia o el alzhéimer.


LUCIA ARES,

profesora en la ESCUELA de arte iONA



Fuentes: University of Waterloo. “Drawing is better than writing for memory retention.” ScienceDaily. ScienceDaily, 6 December 2018. 7 Diciembre,2018 . “Memory retention: Drawing is better for the brain than writing”7th, https://www.healtheuropa.eu/memory-retention/89305

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