top of page
  • Black Facebook Icon
  • Black YouTube Icon
  • Black Pinterest Icon
  • Black Instagram Icon

FEBRERO: Garabato creativo y de color, convierten a JULIE LOECKS en nuestra inspiración.


Este mes de febrero, con el Carnaval llenándolo todo de color y energía, en la escuela nos hemos dejado contagiar por la alegría de una artista que parece pintar exactamente como suena esta fiesta: con ritmo, sorpresa y muchísima libertad. Hablamos de Julie Loeckx.

Se trata de una artista belga nacida en Lovaina en 1976 y que no empezó su camino profesional directamente en el mundo del arte, sino que primero trabajó como arquitecta del paisaje y urbanista. Sí, ¡antes de llenar lienzos de color diseñaba plazas, calles y espacios para que la gente viviera y paseara! Quizá por eso, cuando miramos sus cuadros, sentimos que todo está muy bien organizado aunque parezca un pequeño caos lleno de formas y personajes.

Su carrera artística comenzó “en serio” más adelante, cuando redescubrió la pintura casi por casualidad. Retomó los pinceles, volviendo a conectar fuertemente con la pintura. Y menos mal, porque su obra es una auténtica explosión de color. Sus cuadros no son realistas como una foto, pero tampoco son totalmente abstractos; están en ese punto mágico en el que crees reconocer caras, miradas, personajes medio escondidos entre líneas y manchas, como si fueran criaturas que han nacido de un gran garabato lleno de vida.


A nosotros nos recuerda un poco a un Picasso del siglo XXI pasado por el filtro del Carnaval: formas que se mueven, ojos que aparecen donde no los esperas, perfiles que se cruzan... Julie trabaja mucho con la intuición; empieza con una idea, pero deja que el cuadro le vaya “hablando” mientras pinta. Superpone capas, combina colores vibrantes, deja que las líneas se encuentren y, de repente ¡TA CHÁN! aparece una figura que parece tener personalidad propia.

Dicen que en sus obras busca la alegría, la energía y esa sensación de movimiento que casi parece música convertida en pintura. Y eso nos venía perfecto para febrero. Carnaval es disfraz, es transformación, es jugar a ser otro por un rato… y en sus cuadros también hay algo de eso: caras que se transforman, cuerpos que se mezclan con el color, personajes que parecen estar celebrando algo.


Por eso en clase hemos intentado trabajar como ella, empezando con un simple garabato que, si lo miramos con atención, descubrimos que ahí hay un personaje esperando a salir. Sin miedo al color, sin borrar demasiado rápido, dejando que el error se convierta en oportunidad. Hemos creado personajes a partir de manchas, hemos buscado caras dentro de grandes trazos y hemos comprobado que un simple garabato puede convertirse en algo con historia propia.

Nos encanta esa idea de que el arte no siempre tiene que entenderse con la cabeza, sino dejarse llevar por la creatividad y la imaginación.






Así que este febrero nos quedamos con esa enseñanza: a veces la creatividad empieza cuando dejamos de querer hacerlo perfecto y nos atrevemos a jugar. Si al mirar nuestros trabajos sentís que hay movimiento, color y un poquito de locura divertida, entonces el espíritu del Carnaval y la inspiración de Julie han hecho su magia.

¿No os parece?

Comentarios


bottom of page