SEPTIEMBRE. Del cuaderno de campo al scketchbook. Dina Brodsky

¡Volvemos a la carga! Con muchas ganas de empezar el curso y con muchas preguntas en nuestras mentes ¿qué artistas veremos? ¿qué compañeros nuevos habrá en clase? ¿qué actividades se inventarán l@s profes?


Los que nos conocéis desde hace tiempo ya sabéis la dinámica del curso, y los que os incorporáis a esta gran familia os lo contamos todo todito en este blog.


Todos los meses iremos desarrollando actividades relacionadas con un tema, idea o artista diferentes para conseguir una formación lo más completa posible. Un poquito de técnica por aquí, un poquito de creatividad por allá y un poquito de cultura general son factores que harán que lo tengamos todo bien atado.


En este mes de septiembre y para ir calentando motores, hemos decidido fomentar la idea de nuestro diario o cuaderno de artista. “¿Qué significa esto?” Os preguntaréis muchos. Pues bien, esta idea tiene su origen principalmente en el campo de la ciencia y más concretamente en la biología. Ahora tenemos la suerte de contar con muchas facilidades gracias a la tecnología pero cuando esta no existía, la única forma de estudiar la fauna y la flora era trasladarnos, viajar, a ciertas partes de nuestro entorno o del mundo para ilustrar esas especies que aún no se conocían o estaban en proceso de estudio. Es aquí donde surge el cuaderno de campo dónde se ilustraban esas especies acompañados de anotaciones sobre sus características. Seguro que much@s de vosotr@s habéis visto algún cuaderno de botánica, por ejemplo.



Bien, la idea del cuaderno de campo ha ido sustituyéndose por la fotografía y las nuevas tecnologías por lo que ya muy pocas veces se usa para fines científicos. Pero aquí no acaba su uso, ya que los artistas hemos adoptado esa idea y lo hemos adaptado a los nuevos tiempos proporcionándole una nueva identidad artística, es lo que conocemos hoy en día cómo cuaderno de artista o sketchbook.



La mayoría de artistas cuentan con sus propios sketchbook el cual utilizan para practicar, dar forma a las ideas, como cuaderno de esbozos, etc. En definitiva, como cuaderno de pruebas. Pero de un tiempo a esta parte esta idea de sketchbook se ha comenzado a tratar como obra definitiva, comercializada incluso, en la que los autores cuentan su experiencia, su personalidad, sus días buenos y sus días malos, sus gustos y su estilo a través de imágenes y reflexiones. Artistas como Dina Brodsky, a la que tomamos de referencia para el mes de septiembre.

Se trata de una artista bielorrusa que recibió su formación en Estados Unidos. Además de ser miniaturista, pintora y conservadora, es una fuerte defensora de crear lo que ella denomina “El hábito del cuaderno de bocetos”. Considera, y no podemos estar más de acuerdo, que el hecho de llevar un cuaderno de bocetos es el compañero de viaje perfecto, un lugar donde jugar y explorar y, en definitiva, una forma de desarrollar habilidades y un método para encontrar nuestra identidad ya que los cuadernos de bocetos son una de las mejores maneras de sentirse conectado y presente en el mundo que te rodea, al mismo tiempo que te brindan una forma de mirar dentro de ti mismo. ¡Y eso es lo que buscamos!


Por eso nos hemos inspirado en ella como guía y como fin para crear ese hábito de sketchbook. Nuestr@s alumn@s han realizado una pequeña práctica donde realizar distintos sketches sobre cosas que a ell@s les llame la atención, hable de ell@s y refleje sus gustos, y los hemos unido a modo de libreta.

¡Que bien empezamos!




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