MAYO: gota a gota y con Sharece, este mes a toda prisa desaparece!
- Escuela de Arte iONA
- 8 jun
- 2 min de lectura
¿Quién dijo que una gota de pintura tiene que quedarse quieta?
Durante este mes de mayo nos hemos dejado llevar por el movimiento, la creatividad y, por qué no decirlo, por unas cuantas gotas de pintura que han decidido salir a pasear por el papel.
Nuestra inspiración para este mes, tras la exigencia del trabajo de la expo de fin de curso, ha sido la artista estadounidense Sharece. Ella crea sorprendentes composiciones utilizando pintura acrílica y con una técnica tanto sencilla como fascinante: aplicar gotas de color y extenderlas para generar efectos llenos de energía, ritmo y sensación de movimiento, lo que ella llama "fluidez controlada".
Lo más curioso es que muchas de sus obras son abstractas. No representan necesariamente algo concreto, pero consiguen transmitir emociones, velocidad, calma o incluso la sensación de que algo acaba de ocurrir delante de nuestros ojos. En el arte abstracto, la imaginación tiene mucho trabajo... ¡y suele disfrutarlo!
En la escuela nos hemos inspirado en esta forma tan libre de crear para desarrollar actividades creativas adaptadas a todas las edades. Primero, experimentamos con el propio proceso artístico: gotas de color, movimientos inesperados y muchas ganas de probar qué ocurría. Porque, seamos sinceros, una de las cosas más divertidas del arte es cuando no sabemos exactamente cuál será el resultado final.
Pero además, aprovechamos esta inspiración para aprender un concepto técnico muy interesante: el barrido.
Quizá el nombre suene complicado, pero seguro que lo habéis visto muchas veces. Es ese efecto fotográfico en el que una persona, un coche o un ciclista parecen avanzar a toda velocidad mientras el fondo se estira y se vuelve borroso. Es una forma de representar el movimiento en una imagen fija.
Para comprenderlo mejor, hemos creado nuestras propias ilustraciones. Dibujamos figuras, personas y diferentes elementos, los pintamos normalmente y después añadimos pequeñas gotas de pintura en sus bordes para luego extenderlas creando sensación de velocidad. Mientras jugábamos con colores, texturas y manchas, también aprendíamos cómo artistas, fotógrafos e ilustradores consiguen transmitir velocidad y dinamismo.
Y, como suele ocurrir en el aula, cada trabajo terminó siendo único e inimitable, un monotipo en movimiento, una obra abstracta exclusiva a partir de un proceso sencillo y efectista pero sobre todo ¡nos lo hemos pasado pipa!
Os dejamos algunos ejemplos por aquí.










































































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