El arte como recurso didáctico


El arte es una forma de comunicación, un lenguaje que se transmite en un código distinto, con un grafismo específico y único en cada una de las ramas artísticas. Sin embargo, el uso del arte como mera expresión individual/emocional es una idea relativamente nueva. A lo largo de los siglos el arte ha sido, y continúa siendo una herramienta educativa que nos cuenta historias, nos ayuda a entender conceptos complejos e incluso nos adoctrina. Los más pequeños comienzan a tener contacto con libros repletos de ilustraciones, algunos incluso carecen de palabras y en su lugar tan sólo aparece el dibujo dulcificado de un animal y un botón que emite un sonido asociado a dicho animal.


En tiempos de la Edad Media los pórticos de las catedrales románicas fueron inundados de pequeñas figuras que representan episodios bíblicos. ¿Con el fin de decorar la catedral? Si, también. Pero el objetivo principal no era otro que el de narrar, o educar católicamente a un público que en su gran mayoría era analfabeto y necesitaba de íconos para comprender y asociar lo que veía con lo que escuchaba en la misa.



Detalle del Pórtico de La Gloria, en la Catedral de Santiago de Compostela



Pintores al servicio de la familia real, como fueron Velázquez o Goya eran contratados para representar una imagen triunfal y solemne de la alta nobleza, o para relatar pictóricamente sucesos históricos o mitológicos, temas muy apreciados por aquel entonces. Podemos también remontarnos a miles de años atrás, a la gloriosa época del Antiguo Egipto, donde los faraones eran representados mediante pinturas y bajorrelieves en innumerables batallas con actitud exitosa humillando a los extranjeros y a los invasores, incluso cuando el resultado de la batalla no había sido ni mucho menos satisfactorio. Pero a falta de redes sociales ya en esos tiempos se sabía de la importancia de fomentar una imagen positiva, fueran cuales fueran las circunstancias.

A día de hoy se siguen utilizando medios artísticos, como la fotografía para ensalzar las personalidades, para destacar aspectos físicos, materiales o potenciar logros, y a nivel didáctico destaca la variedad de exposiciones que combinan el arte y la ciencia. Es una forma de divulgar ideas a priori alejadas de las masas, de enseñar de forma más estética e impactante, tal y como se hacía en la etapa del medievo en los pórticos románicos, pero con un cambio drástico de recursos y evolución tecnológica y digital. El envoltorio artístico le aporta el toque atractivo, audiovisual, más cercano a los sentidos y por ello a l@s ciudadan@s de a pie. Nuestros objetivos a lo largo de la historia apenas han variado, tan sólo el medio para hacerlos visibles.




Lucía Ares,

profesora de arte en Escuela iONA

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